Aquí les dejo una historia que escribí el otro día.
Sin Sentido
Creía que el túnel no acabaría nunca, largo y oscuro, ensordecedor por el sonido del tren. Para su alegría esto no fue eterno y finalmente pudo ver la luz. Parpadeo un tanto y quedo maravillado por lo basto del bosque.
La altura de los árboles sorprendía a quien no estaba familiarizado con ellos, como este era el caso. La estación estaba casi vacía y en cuanto se fue el tren el sonido del bosque lo envolvió, el viento entre las hojas. Junto con su caminata las ardillas se hicieron notar así como innumerables pájaros. Algo era conocido pero a la vez absolutamente nuevo, como vivido por primera vez.
Para el momento en que llego al lago estaba cansado, el sonido del agua lo invito a mojar sus pies y descansar un poco. Tomo un bote y se adentro en el agua. Allí el vaivén lo desconcentro y se sintió algo mareado.
¿Acaso es tan difícil encontrar un lugar para volarse los sesos?