martes, 14 de septiembre de 2010

¿Por qué celebrar el Bicentenario?

Llevo ya un par de horas escuchando cuecas (me gusta mucho el folklore) mientras preparo mis cosas para mi viaje de este 18 que lo pasare junto a la familia de mi padre y a mi Amada…
Y con todo esto del bicentenario me lleva a pensar que quizás no sea malo. He escuchado que algunos dicen que no hay que celebrar, sobre los 200 años de represión al pueblo mapuche, sobre los intereses aristocráticos sobre la clase trabajadora, y comparto estas opiniones en el sentido que se deben mejorar estas cosas. Sin embargo creo que debemos celebrar, no de lo mal que ha estado y está este país, sino alegrarnos de y con su gente.
Somos un pueblo que sabe reunirse frente a las cosas que realmente importan (el terremoto, la teletón, los mineros, como algunos ejemplos), estamos dispuestos a ayudar a otros, somos un pueblo que le gusta estar contento, salir y compartir. Tomar un vino con un cigarro mientras conversamos con un desconocido como si se conociera de toda la vida.
Este bicentenario debemos alegrarnos de crear una sociedad que celebra por que se cae un vaso, y se entristece si llueve mucho.  La idea de contentarnos es de que somos chile, bueno o malo, nos guste o no, es lo que somos y porque lo queremos y nos importan debemos contentarnos que exista.
No malinterpreten mis palabras, siento que hay DEMASIADO por mejorar, pero creo que hay una cosa o dos por la cual debemos contentarnos. Somos una sociedad que le gusta celebrar, que mejor razón que celebrar que esta todo Chile en las mismas… si lo piensan es todo el país celebrando. Eso es como el carrete más grande que ha existido no?

domingo, 12 de septiembre de 2010

“El monstruo sin nombre” de Klaus Poppe

Esta Historia NO ES MÍA, pertenece al anime “Moster” que es buenísimo y lo quiero utilizar para mi propio análisis de los nombre propios, que espero compartir con Uds. en poco tiempo, de hecho por esta complicación hoy estudio lenguaje, y a mediano plazo pretendo especializarme en filosofía del lenguaje. Saludos y los dejo con un cuento “El monstruo sin nombre” de Klaus Poppe




Hace mucho, mucho tiempo, en un país muy lejano vivía un monstruo sin nombre. El monstruo deseaba un nombre, y lo deseaba tanto que apenas podía pensar en nada más.
Un buen día, el monstruo emprendió un viaje para buscar el nombre que tanto anhelaba. Pero el mundo es demasiado grande, y, por ello, el monstruo decidió dividirse en dos. Una mitad se fue al este. Y la otra, hacia el oeste.

La mitad del monstruo que había ido hacia el este encontró pronto una aldea.

"Oye, herrero, quiero que me des tu nombre", lanzó el monstruo.

"¿Pero qué tonterías dices? No pienso dártelo", replicó el herrero, incrédulo.

"Si me das tu nombre, me introduciré en tu cuerpo y te otorgaré toda la fuerza que te falta", prometió el monstruo.

"¿En serio? Bueno, pues si de veras vas a hacerme más fuerte, adelante, es tuyo", respondió el herrero.

Entonces, el monstruo se introdujo en el cuerpo del hombre. A partir de ese momento, el monstruo se convirtió en Otto el herrero. Otto era el más fuerte de la aldea. Sin embargo, un día...

"Mírame... mírame... ¡Mira qué grande se ha hecho el monstruo en mi interior!"

Grush, grussh, ñam, ñam, gruupmf, grupmf... ¡plaf!

El monstruo, que tenía mucha hambre, se había ido comiendo al herrero por dentro hasta acabar con él. Y así fue como se quedó otra vez sin nombre.
Al poco tiempo lo intentó de nuevo con un zapatero llamado Hans, pero...

Grush, grussh, ñam, ñam, gruupmf, grupmf... ¡plaf!

Al comérselo, volvió a quedarse sin nombre.
Lo intentó también con un cazador llamado Thomas, pero...

Grush, grussh, ñam, ñam, gruupmf, grupmf... ¡plaf!

Como era de esperar, se lo comió también, y volvió a quedarse sin nombre.
Al final, el monstruo decidió buscar un nombre en el interior del castillo.

"Si me das tu nombre, pequeño, yo te haré fuerte como un roble", le dijo el monstruo al príncipe del castillo.

"Si logras que me recupere y me haces un niño sano y fuerte, mi nombre es tuyo", replicó el príncipe enfermo.

Y así fue como el monstruo se introdujo en el interior del príncipe. Y éste se curó milagrosamente.
El rey estaba de lo más contento.

"¡El príncipe se ha curado! ¡El príncipe se ha curado!", se regocijaron todos.

Al monstruó le gustó el nombre del príncipe. Y la vida en el castillo le gustó también. Por eso, y aunque se moría de hambre, hizo esfuerzos por contenerse. Un día tras otro, cuando el hambre le acechaba, el monstruo se contenía y esperaba paciente a que pasara.

Pero un día el hambre era tan acuciante que el monstruo no pudo más.

"¡Mírame, mírame, mira qué grande se ha hecho el monstruo en mi interior!"

Y entonces se comió al rey y a toda la corte de una sentada.

Grush, grussh, ñam, ñam, gruupmf, grupmf... ¡plaf!

Un día, el principito huérfano se encontró a la otra mitad del monstruo que había ido al oeste.

"Ya tengo nombre, ¿sabes? Un nombre muy bonito."

Le dijo el monstruo del oeste al príncipe: "¿Para qué sirve un nombre? Sin nombre también se puede ser feliz. Míranos a nosotros. Somos monstruos sin nombre."

Y con estas palabras, el monstruo del este se comió al del oeste...

"Cuando por fin había conseguido un nombre... no tengo a nadie que me llame para recordármelo... con lo bonito que es mi nombre... Johan..."

sábado, 4 de septiembre de 2010

Algo de Compañia...

Estaba el viernes tomando un desayuno tardío con mis amigos, cuando nos dimos cuenta de la presencia de la luna, como buenos trovadores nos sentimos anonadas, algo de música y un cigarro y comenzamos a escribir…


          Escribir sentado a medio día mientras miro la luna y me lleno de humo…
          ya no es el vacio de la soledad.

         Es el camino de la compañía. Volverse uno con la naturaleza humana
         reconociendo la existencia de los otros a mi lado.

        A la izquierda el “Corazón Delator”, la tristeza confundida del no saber.
        La belleza de la ingenuidad, combinada con la madurez desconocida.

       Mi derecha, “El sueño polivalente”, ese de soñar despierto, el caos de la creación
       inocente y pura.

      ¿Soy yo dividido en partes?

      ¿son ellas partes extraídas de mi?

      O son partes que vienen a recordarme que me faltan.

     Y Termina la canción del piano para recordarme que debo prender otro cigarro.


Se termina la semana de mi cumpleaños, siento que debo ver el mundo de una manera distinta, y aun así sigo siendo el mismo de hace un año que vuelve a reflexionar sobre las amistades… y puede que allá encontrado nuevas.

Mi vida hace micho que dejo de ser lo que yo planeaba, hoy se dirige sola en un rumbo que me agrada, sin embargo mi irreverente existencia se vuelve más entretenida día a día.

PD

Las amistades son cosas que se logran con honestidad, paciencia y desinteres…

jueves, 2 de septiembre de 2010

Yo Mismo…

He cumplido 22 años, cambie de carrera y de vida y sigo siendo yo mismo. Me recuerda un poema que escribí hace un tiempo…



           Deje el liceo… hoy me encuentro despertando a mil kilómetros de mi casa.
           No es mi pieza, pero ahora lo será. Deje de ver a mis padres, amigos y tíos.
           Pero sigo siendo yo mismo.

          Me encontré a un amigo y seguía siendo el mismo.
          No llevábamos uniformes y somos los mismos…

          Quizás somos mismos. Cambiamos de ciudad, amigos, gustos pololos y ropa.
          Pero somos los mismos

         ¿Y la mismicidad cambia?

         Digo, he cambiado ya no soy el de ayer ¿o sí?
         Sigo siendo “yo” eso no cambia, y te volveré a encontrar a ti,
         y seguirás siendo tú.

         Porque somos mismos. Pequeños agregados, un poco segmentados,
         pero seguimos siendo nosotros mismos.
         Eso somos nosotros… ya no un “tú”, ya no un “yo”,
         sino un nosotros, en el cual ya no se concibe la soledad.


Esto me lleva a pensar en mi pasado cumpleaños donde me plantee a mi mismo que quería ser, si vivo un nuevo comienzo, por qué quiero hacer lo mismo…

La verdad siento que estoy aquí para quedarme, cumpliré mis sueños o moriré intentando hacerlos realidad, y si se convierten en molinos culpare a Frestón.

“La vida es para vivirla, no para sobrevivirla”…. Esta es mi consigna y respecto de mi no será diferente…

Por Eruntalon

PD

Amada mía ya no soy yo si ti, somos un nosotros… TE AMO

lunes, 30 de agosto de 2010

Nuevos Comienzos

Comienzo mi tercer blog, esperando que este prospere. Recomenzando mi vida por tercera vez…
Aquí les dejo una historia que escribí el otro día.


Sin Sentido

      Creía que el túnel no acabaría nunca, largo y oscuro, ensordecedor por el sonido del tren. Para su alegría esto no fue eterno y finalmente pudo ver la luz. Parpadeo un tanto y quedo maravillado por lo basto del bosque.
      La altura de los árboles sorprendía a quien no estaba familiarizado con ellos, como este era el caso. La estación estaba casi vacía y en cuanto se fue el tren el sonido del bosque lo envolvió, el viento entre las hojas. Junto con su caminata las ardillas se hicieron notar así como innumerables pájaros. Algo era conocido pero a la vez absolutamente nuevo, como vivido por primera vez.
      Para el momento en que llego al lago estaba cansado, el sonido del agua lo invito a mojar sus pies y descansar un poco. Tomo un bote y se adentro en el agua. Allí el vaivén lo desconcentro y se sintió algo mareado.
                        ¿Acaso es tan difícil encontrar un lugar para volarse los sesos?