Llevo ya un par de horas escuchando cuecas (me gusta mucho el folklore) mientras preparo mis cosas para mi viaje de este 18 que lo pasare junto a la familia de mi padre y a mi Amada…
Y con todo esto del bicentenario me lleva a pensar que quizás no sea malo. He escuchado que algunos dicen que no hay que celebrar, sobre los 200 años de represión al pueblo mapuche, sobre los intereses aristocráticos sobre la clase trabajadora, y comparto estas opiniones en el sentido que se deben mejorar estas cosas. Sin embargo creo que debemos celebrar, no de lo mal que ha estado y está este país, sino alegrarnos de y con su gente.
Somos un pueblo que sabe reunirse frente a las cosas que realmente importan (el terremoto, la teletón, los mineros, como algunos ejemplos), estamos dispuestos a ayudar a otros, somos un pueblo que le gusta estar contento, salir y compartir. Tomar un vino con un cigarro mientras conversamos con un desconocido como si se conociera de toda la vida.
Este bicentenario debemos alegrarnos de crear una sociedad que celebra por que se cae un vaso, y se entristece si llueve mucho. La idea de contentarnos es de que somos chile, bueno o malo, nos guste o no, es lo que somos y porque lo queremos y nos importan debemos contentarnos que exista.
No malinterpreten mis palabras, siento que hay DEMASIADO por mejorar, pero creo que hay una cosa o dos por la cual debemos contentarnos. Somos una sociedad que le gusta celebrar, que mejor razón que celebrar que esta todo Chile en las mismas… si lo piensan es todo el país celebrando. Eso es como el carrete más grande que ha existido no?
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